Uuh! Estoy transpirando, no te muevas….por favor!!.....un poquito más...ya?
-Haaaaaayyyy !! -
te dolió…perdón… dame un besito….. pero no te muevas poh!!....por favor…
ya, haber…ahora sí…..dime te gusta?….te ves linda, re linda. Pareces una princesa… de cachetitos coloraditos…
-Papá …puedo ver tele?…
Claro hija, claro…
Me encanta ver a mi hija bien ordenada, y a pesar de lo fregado que es, también me gusta peinarla. Hoy la fui a buscar temprano, no hubo grandes problemas, solo tuve que esperar unos 10 minutos. La encontré como siempre, despeinada, sin bañar, y con la ropa más fea que además le queda chica. Esto último antes me encabritaba. Ahora… ya no, a pesar que hace tres semanas le compré un par de tenidas nuevas a la niña, y antes de eso también. Por ahora he optado por comprarle ropa y tenerla acá en mi departamento y como me la entregan tan desaliñada, apenas llegamos se ducha y aprovecho de cambiarle ropa y peinarla. Es increíble como he aprendido a hacer peinados de niñita: trenza, chapes, moños, cola de caballo….se llamará así?
- Papá podemos ir a los juegos y a ver a los tatas y los perritos y jugar?…-
Si hijita, pero primero desayunemos ya?.
- no sé, como tú quieras papi…
Y pensar que todas las mujeres fueron niñas alguna vez. Y todas fueron tan dulces como mi hija hoy… pero qué las cambió a tantas? Que fue lo que pasó? Y por qué algunas cambiaron más y se transformaron en un monstruo, en un anfibio trepando a reptil? Qué tanto cambié yo que también fui un niño dulce?… en qué tipo de monstruo me convertí?... seguro en algo peor.
Luego de peinarla y tomar desayuno, le puse su flamante vestidito abotonado atrás, sus zapatos delicados y nos fuimos donde mis papás. La chochera es grande, hasta los perros que son varios, tratan a la niña como un ángel. Cacho que el día es agotador para todos, porque todo gira en torno a la niña; desde el almuerzo hasta los juegos y entretenciones varias, y una breve cuota de aprendizaje…
-no papito, yo no hice nada, yo no le tiré el pelo a los peritos !!-
-Hija yo te ví… mira tu ya tienes cinco años y debes entender que mentir es muy feo, luego nadie va a confiar en ti- mientras pienso, por favor no te parezcas en eso a tu madre – además que a los perritos no se les debe tirar el pelo, tu les haces daño con eso y te pueden morder… pero no llores hijita…. Pero si no la estoy retando pues !!…. Haber…venga…deme un abrazo….más apretado… ahora un beso….-
Así, pasamos casi toda la tarde en la casa de mis padres, a ratos pensaba en Paola pero no en el sentido romántico. Me ha llamado como cinco veces al celular y no he querido contestar, me quiero alejar. De verdad quiero estarrrrrrr con ella………..pero nada más.
Veníamos de vuelta la niña y yo cuando a varias calles de mi casa, vimos una plaza llena de niños y juegos, no pude negociar, en realidad ni siquiera lo intenté. Esta mujer pequeñita tenía claro que quería participar de tooodos los juegos en la plaza, yo sólo obedecí. Apenas nos bajamos del auto ella voló a los columpios, la arena, el resfalín, la arena, los sube y baja, la arena, los escaladores y por supuesto la arena. Su tenida impecable se fue transformando minuto a minuto en una masa de colores cada vez más cercano al gris. Su carita entera entierrada, sudada y colorada.
-Papáaaaaa…….mírameeeeeee……eeeeeeeeeh!!
Mientras la veía jugar e interactuar con los otros niños, miraba como los padres, mamá y papá disfrutaban juntos de una tarde con sus hijos. También había varias madres solas, yo era el único papá solitario y sin intensión de acercarme a nadie.
Siempre me ha sorprendido la facilidad de los niños para iniciar amistades, diálogos y juegos. Pienso en el liderazgo organizacional y lo distinto y exitoso que sería el que las personas sin más, pudieran encontrarse, interactuar y conseguir acuerdos y cambios. Me encontraba admirando la rutina de un Zorzal, sus saltos breves y amarillos, sus giros de cabeza su escucha, su precisa extracción, cuando escucho un chillido que de apoco se transformó en un alarido potente,
-Guuuuaaaaaaaaaaaa….Mamáaaaaaaaaaa- Uff!! No es la mía pienso. Pero….la mía está al lado……están sentadas sobre la arena…..mi hija la está mirando con cara sospechosa…..me empiezo a acercar, tranquilo todos los otros padres miran casi sin moverse….. me siento como un Pingüino moviéndome entre un grupo gigantesco……..de otros Pingüinos……..Oh! no, mi niña está empezando a hacer pucheros y…….ahora llora gritadamente!!
-que pasó mijita- el llanto ahora es con hipo. La otra niñita aún está sola y llora como si le hubieran cortado un dedo. Las abrazo, sus cuerpos están sudados, con arena y se agitan temblorosamente con cada llanto. No soy muy bueno en esto a quién me dedico. Sí a mi hija, pero son dos guaguas y
-Emilia hija, ya aquí está la mamá que pasó- una mujer delgada de mediana estatura me arrebata a ese cuerpecito pequeño, entiendo que es la madre así que me dedico a calmar a mi hija. La tomo en mis brazos y la llevo a la pileta, tomamos un poco de agua, le lavé la carita… y listo la pena pasó. La otra mamá hizo lo mismo, las niñas se empezaron a reír, se tomaron las manitas y se fueron corriendo a jugar.
-Gracias te pasaste. Te manejas bien con los niños ah!. A mí me cuesta un poco, me pone tensa todo esto. Estaba hablando con los papás de Nicolás…..el niñito que anda de rojo…..ese ese. Y escuchaba un llanto…- la mujer estaba de verdad nerviosa. No sé, pero creo que se sintió reprobada por la mayoría de los otros padres y buscaba justificarse. Me contó que estaba separada hace nueve meses y que trabajaba en una compañía telefónica en un cargo de jefatura. Ella hablaba mucho casi sin respiro, me aburrí un poco. Mientras me contaba sus experiencias con su hija pensé que se trataba de la típica mujer de treinta que quiere ser madre, ejecutiva, amante y mina, y que ninguna de esas consigue hacer bien. También pensé que se trataba de una mujer bella, delgada como modelo, pelo como el trigo maduro y una piel ligeramente dorada…
Tomé a mi hija y la acuné en mis brazos. Le dí unos besos en sus cachetes sudados y negro-rojos y nos fuimos al auto, al abrir la puerta siento que me tiran el pantalón por atrás. Era la nueva amiguita de mi hija y su madre. La niña traía unos globos en cada mano, le regaló un par a mi niña y la abrazó y algo se dijeron. La madre nos miraba sonriente. -Oye, llámame a ver si nos juntamos aquí alguna tarde con las niñas- anoté su teléfono y nos fuimos.
Me gustó la tarde y ver feliz a mi hijita. Me gustó el Zorzal y los pingüinos. Lindo los globos…
El médico me recetó un remedio como tú... que me podría hacer sentir mejor.
No se quien eres, ni como te llamas, ni de donde eres, pero me gusta lo que transmite tu mano en esto que he leido, que me revela una claridad de pensamiento, de sentimientos y de mágica fluidez en tus palabras.
¿Dónde habrán más tipos como tú? No los veo por ninguna parte, no hay, los busco pero no los encuentro. Suelo toparme con personas amables, gentiles, atractivas.... pero de pronto..... plop! no eran lo que parecían...
¿Eres tal cual como te leo?
Buscando en el ciberespacio vine a dar con este sitio, y me puse a leer tus narrativas. ¿Por qué ya no escribes? Me doy cuenta que hace meses que no deleitas a tus fieles lectoras, ¿qué nos podrías comentar?... me encantaría saber que es de tu vida hoy...